La diabetes es una enfermedad crónica que se caracteriza por el aumento de los niveles de glucosa en sangre. Cuando no se controla de manera adecuada, puede favorecer la aparición de complicaciones que afectan al corazón, los riñones, la vista y otros órganos.

Además de seguir el tratamiento indicado por el profesional de la salud y mantener una alimentación equilibrada, la actividad física cumple un papel fundamental en el control de la enfermedad. Entre las opciones más accesibles aparece un ejercicio que no requiere grandes instalaciones y que puede realizarse en pocos minutos: saltar la soga.

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El sedentarismo es uno de los factores que incrementa el riesgo de desarrollar obesidad, resistencia a la insulina y diabetes tipo 2. Por ese motivo, incorporar movimiento a la rutina diaria es una de las estrategias recomendadas para favorecer un mejor control metabólico.

Qué beneficios tiene saltar la soga para las personas con diabetes

Diversas investigaciones analizaron el impacto de este ejercicio, especialmente en adolescentes, y observaron resultados positivos relacionados con el control de la glucosa y el funcionamiento de la insulina.

Entre los principales beneficios se destacan:

  • Contribuye a reducir los niveles de azúcar en sangre. En estudios realizados durante 12 semanas, adolescentes que practicaron este ejercicio registraron una disminución del 4,3% en la glucosa.
  • Mejora la sensibilidad a la insulina. Después de seis semanas de entrenamiento, el índice HOMA-IR, utilizado para medir la resistencia a la insulina, mostró una reducción del 33,6%, lo que indica que las células responden mejor a esta hormona.
  • Favorece una disminución de los niveles de insulina. Los participantes de las investigaciones presentaron una reducción del 32,6% tras 12 semanas de práctica, un dato que sugiere una mejor función del páncreas.
  • Aumenta la adiponectina. Esta hormona, vinculada con la regulación de la glucosa y del metabolismo de las grasas, incrementó sus niveles en un 10%, lo que podría favorecer un mejor equilibrio metabólico.

Antes de comenzar cualquier rutina de ejercicios, especialmente si existe un diagnóstico de diabetes u otra enfermedad crónica, es recomendable consultar con un profesional de la salud para definir cuál es la actividad más adecuada según la condición física y el estado general de cada persona.